Dramática cornada a Roca Rey en la Maestranza: dos orejas y quirófano tras un percance «a ley»
El diestro peruano Andrés Roca Rey ha sido el protagonista de una tarde de contrastes en la decimotercera corrida de la Feria de Abril en Sevilla. Tras una lidia de entrega absoluta al quinto toro de la tarde, el espada sufrió una cornada profunda en la cara interna del muslo derecho en el momento supremo de entrar a matar.

El percance: segundos de angustia en la arena
El incidente ocurrió cuando Roca Rey atacaba en corto para enterrar el acero al ejemplar de la ganadería de Toros de Cortés. El astado se arrancó por sorpresa, prendiéndolo de forma certera y zarandeándolo durante varios segundos en el aire antes de dejarlo inerme sobre el albero.
Las cuadrillas trasladaron al diestro de Lima a toda prisa a la enfermería de la plaza, donde fue intervenido de urgencia. Pese al percance, la presidencia concedió las dos orejas por la faena, trofeos que fueron paseados por los subalternos ante el clamor de una plaza que registró un lleno absoluto de «no hay billetes».
Parte de una feria accidentada en Sevilla
La Real Maestranza está viviendo una de sus ediciones más sangrientas en los últimos años. El percance de Roca Rey se suma a una lista de heridos de gravedad en apenas una semana:
- Morante de la Puebla: Sufrió hace tres días una cornada muy grave en la zona del recto en este mismo ruedo; permanece ingresado.
- Fernando Pereira: El banderillero fue herido en el glúteo este mismo miércoles durante la lidia del tercer toro.
- Andrés Roca Rey: Herida profunda en el muslo derecho (en observación tras cirugía).
Contexto técnico: La cornada se produjo «al entrar a matar», el momento de mayor exposición del torero, ya que debe cruzar el pitón derecho del animal para depositar la espada, perdiendo de vista el arma natural del toro por una fracción de segundo.

El director de lidia, José María Manzanares, fue el encargado de finiquitar al astado tras la evacuación de Roca Rey. En cuanto al resto del festejo, tanto Manzanares como el joven Javier Zulueta se marcharon en silencio tras sus respectivos compromisos con los hierros de Victoriano del Río.